El aumento de la incidencia de cáncer puede reflejar el "sobrediagnóstico"


Roxanne Nelson, RN, BSN
07 de octubre de 2019

La mortalidad por cáncer está disminuyendo, como lo demuestran varias publicaciones recientes.

Sin embargo, esta disminución en la mortalidad no ha sido acompañada por una disminución en la incidencia de cáncer.

Pero esto no significa necesariamente que la incidencia de cáncer esté aumentando, dice el autor principal de un estudio publicado recientemente.

"El aumento de la incidencia puede no reflejar el aumento de la aparición real de cáncer, sino que puede reflejar el aumento de la intensidad del diagnóstico", explica H. Gilbert Welch, MD, MPH, del Centro de Cirugía y Salud Pública, Brigham and Women's Hospital, Boston, Massachusetts.

"Si bien la mayoría de las personas podría pensar que el aumento de la incidencia general de cáncer refleja los peligros en nuestro medio ambiente, en cambio refleja un peligro en nuestro sistema de atención médica", dijo Welch Medscape Medical News. "La mayor fuerza que causa el aumento de la incidencia general es el sobrediagnóstico, un desafortunado efecto secundario de nuestro impulso por encontrar el cáncer temprano".

El sobrediagnóstico se refiere al fenómeno por el cual los métodos sofisticados de imágenes y otros métodos de detección revelan cánceres que en muchos casos nunca se habrían vuelto evidentes clínicamente. Este es un tema que Welch ha enfatizado durante mucho tiempo, por ejemplo, en un 2016 NEJM artículo sobre el sobrediagnóstico de cáncer de mama por mamografía.

Welch explora este tema una vez más, junto con dos colegas, en un nuevo estudio publicado en la edición del 3 de octubre del New England Journal of Medicine.

Esta vez, sin embargo, los autores han utilizado un nuevo enfoque para ilustrar el problema: analizaron las "firmas epidemiológicas" para varios tipos de cáncer.

"La incidencia del cáncer no es una medida confiable de la carga del cáncer", dijo Welch en un comunicado. "El aumento de la incidencia puede no reflejar el aumento de la incidencia real de cáncer, sino que refleja el sobrediagnóstico … Es un problema que ha existido durante años, pero este documento destaca que no podemos confiar solo en la incidencia del cáncer".

Interpretar tendencias

Welch y sus colegas enfatizan que los objetivos principales de este artículo son "permitir a los lectores de medicina general interpretar las tendencias en las medidas básicas de la carga de cáncer basada en la población y proporcionar información sobre la verdadera aparición del cáncer, el sobrediagnóstico y los avances del tratamiento".

Es importante destacar que los autores alientan a los lectores a que no interpreten las tendencias de incidencia de cáncer de forma aislada, sino que las vean en el contexto de las tendencias en la mortalidad por cáncer y las tendencias en la incidencia de enfermedades metastásicas. Si bien hay poca ambigüedad cuando la incidencia es estable, la evolución de la incidencia necesita una interpretación más cautelosa.

Analizando Firmas Epidemiológicas

Con el fin de analizar las firmas epidemiológicas de varios tipos de cáncer, Welch y sus colegas observaron los patrones de mortalidad e incidencia desde 1975 hasta 2015.

Los datos de mortalidad provienen del Sistema Nacional de Estadísticas Vitales y los datos de incidencia de los nueve registros originales de SEER: el Programa de Vigilancia, Epidemiología y Resultados Finales. También se examinó la incidencia de enfermedad metastásica, pero solo se incluyeron los casos en que el paciente presenta metástasis por primera vez.

Luego, el equipo clasificó las 'firmas epidemiológicas' como deseables, indeseables o con señales mixtas.

Las firmas deseables comprendieron los casos en los que la incidencia estable indica una verdadera aparición de cáncer y donde la caída asociada en la mortalidad demuestra claramente mejoras en el tratamiento del cáncer.

Un ejemplo citado fue el linfoma de Hodgkin, que mostró una disminución gradual de la mortalidad con el tiempo y una incidencia generalmente estable. Esto refleja una mejora constante en la terapia, señalan los autores.

Otro es fumar cigarrillos y cáncer de pulmón. Después de que fumar se relacionó positivamente con el cáncer de pulmón y las tasas de uso comenzaron a disminuir, lo más sorprendente de estas firmas es que la incidencia y la mortalidad se mueven juntas, señalan los autores. Tanto para hombres como para mujeres, el aumento y, finalmente, la caída del tabaquismo fue seguido por el mismo patrón para el cáncer de pulmón.

"La mayor fuerza, de lejos, para reducir la mortalidad por cáncer es la disminución del consumo de cigarrillos", dijo Welch. "Lo siguiente es un mejor tratamiento".

Otros ejemplos de cánceres que muestran firmas epidemiológicas 'deseables' incluyen la leucemia mieloide crónica (LMC), donde se han producido mejoras rápidas en el tratamiento, y el cáncer de estómago, donde ha habido una disminución (debido al tratamiento) de un poderoso factor de riesgo (la bacteria Helicobacter pylori)

Cánceres donde el sobrediagnóstico juega un papel

Las firmas epidemiológicas indeseables son aquellas que muestran discordancia entre ocurrencia y mortalidad, o sugieren sobrediagnóstico.

Por ejemplo, para el cáncer de tiroides y riñón, y también para el melanoma, la incidencia informada está aumentando, pero la mortalidad se ha mantenido estable. "La mortalidad estable debe verse como un marcador de ocurrencia real de cáncer estable", señalan los autores. "Aunque es posible que una combinación de aumento de la aparición real de cáncer y una mejora en el tratamiento sea una mortalidad estable, un equilibrio anual perfecto de fuerzas opuestas sería una coincidencia notable".

Es más probable que estas firmas sugieran un diagnóstico excesivo, ya que se detectaron cánceres que no estaban "destinados a causar la muerte".

Las señales mixtas, la tercera categoría, son más complejas y se destacan por los cambios en la incidencia de cáncer de mama y próstata; ambos muestran una incidencia creciente y una mortalidad decreciente, pero ambos son cánceres en los que la detección ha desempeñado un papel intenso.