Porsche y Boeing forman una sociedad para desarrollar taxis voladores


Porsche Boeing taxi volador

Porsche imagina un futuro donde la gente pueda viajar en el cielo, pero usted está en el camino equivocado si está pensando en el DeLorean DMC-12 volador de Regreso al futuro. El fabricante de automóviles alemán unió fuerzas con Boeing, con sede en Seattle, para explorar una entrada en el creciente segmento de movilidad aérea urbana que podría valer billones en las próximas décadas.

La asociación de reciente creación es una forma para que ambas compañías exploren si existe un mercado para los taxis voladores premium. Los autos de carretera de Porsche son lujosos y quiere mantener este alto nivel de opulencia en el cielo y, presumiblemente, en el agua, si alguna vez desarrolla un taxi sumergible. Una de las primeras tareas del equipo será definir cómo se ve el lujo en esta nueva dimensión de la infraestructura de transporte.

Un equipo internacional de ingenieros de Porsche y Boeing ha comenzado a ajustar un concepto visto previamente por un boceto de un elegante vehículo alado con un parabrisas envolvente. El proyecto todavía está en la etapa embrionaria, por lo que el diseño final podría cambiar, pero las empresas imaginan un vehículo de despegue y aterrizaje vertical que es totalmente eléctrico, elegante e innovador. Están trabajando en un prototipo que se probará tan pronto como esté listo, aunque no se ha proporcionado un marco de tiempo más específico. Nos comunicamos con Porsche y actualizaremos esta historia si aprendemos más.

Porsche, como todas las compañías en la carrera para construir taxis voladores, ve que el sector se desarrolla casi exponencialmente durante la segunda mitad de la década de 2020. La investigación de la firma muestra que el mercado aumentará su velocidad después de 2025, y concluye que los vehículos desarrollados con Boeing serán capaces de llevar a los pasajeros del punto A al punto B más rápido que los taxis o trenes convencionales, a la vez que cuestan menos y ofrecen más flexibilidad. Si avanza con el proyecto depende de lo que aprenda de las pruebas de prototipos.

Los socios deberán defenderse de una creciente lista de competidores. La compañía hermana de Porsche, Audi, está diseñando taxis voladores similares con Airbus, el archienemigo de Boeing. Hyundai contrató recientemente a un ex empleado de la NASA para desarrollar la tecnología internamente, y fijó el valor del mercado en $ 1.5 billones para 2039. Aston Martin quiere participar, al igual que Rolls-Royce (el fabricante del motor, no el fabricante del automóvil), y Uber está trabajando con la NASA para vencer a todos. El cofundador de Google, Larry Page, está arrojando cubos de dinero a una nueva empresa llamada Kitty Hawk que también opera una asociación con Boeing. No tendrá escasez de opciones si sueña con viajar como Luke Skywalker, aunque deberá mostrar paciencia similar a Yoda antes de dar un paseo.

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