¿Qué tiene de especial los gritos humanos? Pregúntele a un screamologist


Yo grito tu gritar, todos gritamos Para el helado, claro, pero también para el miedo, la emoción, el placer sexual, el dolor, la ira y, si se quiere creer a los comentaristas en línea, los memes 😱. Muchos animales exhiben los gritos, pero ninguna especie utiliza esta vocalización extrema en contextos tan diferentes como los humanos. Aunque somos bastante buenos para reconocer un grito cuando escuchamos uno, la gran variedad de gritos hace que sea difícil precisar lo que los define.

Estudiar los gritos es explorar el límite borroso que separa a los humanos del resto del reino animal. Es una forma de explorar nuestro pasado prelingüístico. Aunque hoy somos criaturas completamente simbólicas, en ocasiones un rastro de nuestro ser primordial sale a la superficie en forma de grito. Comprender sus características podría mejorar el tratamiento de los pacientes no verbales, ayudar a combatir el crimen o simplemente hacer que las películas sean más aterradoras. Pero primero los científicos necesitan explicar qué hace un grito, un grito.

Para ello, los investigadores del Laboratorio de bioacústica de la Universidad de Emory reclutaron a 181 voluntarios para escuchar grabaciones cortas de 75 vocalizaciones humanas no verbales, como gritos, risas o llantos. Para cada uno de los 75 sonidos, se les preguntó a los voluntarios si pensaban que era un grito. Luego, los investigadores analizaron 28 firmas acústicas de los sonidos, como el tono, la frecuencia y el timbre, para determinar qué parámetros influyen en la percepción de un sonido como un grito.

La mayoría de la gente diría que la característica definitoria de un grito es que es ruidoso y agudo, pero la investigación previa de gritos sugiere lo contrario. En 2015, David Poeppel, neurocientífico de la Universidad de Nueva York y el Instituto Max Planck, dirigió un estudio para determinar las cualidades acústicas que diferencian los gritos de miedo de otras vocalizaciones no verbales. Para hacer esto, Poeppel y sus colegas compilaron un corpus de gritos extraídos de los videos de YouTube y los grabados en su laboratorio y luego les pidieron a los voluntarios que los clasificaran de acuerdo a lo alarmante que era el sonido. Poeppel también tomó imágenes de los cerebros de sus voluntarios mientras escuchaban los gritos para ver cómo estos sonidos afectaban la actividad neuronal.

Las conclusiones del estudio de Poeppel fueron inequívocas. Una característica definitoria de los gritos de miedo fue su aspereza, una medida de qué tan rápido fluctúa el volumen de un sonido. Aunque los gritos suenan como un tono puro, en realidad están cambiando rápidamente de volumen docenas de veces por segundo. Los voluntarios clasificaron sistemáticamente los sonidos más ásperos como más alarmantes, y las imágenes del cerebro mostraron que la cantidad de sangre que fluía hacia la amígdala, dos pequeñas regiones del cerebro que procesan el miedo y otras emociones, se correlacionaba con la aspereza de un sonido. Una advertencia importante con la investigación de Poeppel es que se centró exclusivamente en gritos de miedo, lo que planteó la cuestión de si la aspereza es una característica definitoria de todos los tipos de gritos o solo temibles.

La nueva investigación de la Universidad de Emory, dirigida por Harold Gouzoules, un psicólogo y uno de los pocos screamologists en el mundo, es un paso inicial para responder a esta pregunta. El estudio revela que la aspereza es de hecho un factor definitorio en todos los tipos de gritos, pero no es el único. Otros parámetros, como el tono de arco y una alta frecuencia fundamental, también fueron comunes en los sonidos etiquetados como gritos.

Pero lo importante, dice Gouzoules, es que la rugosidad no es exclusiva de los gritos. Señaló una investigación reciente realizada por uno de sus colegas en Emory que examinó las firmas acústicas del llanto de los bebés, que también mostraba aspereza. Del mismo modo, uno de los sonidos que se confundió con un grito en el 71 por ciento de los participantes en su propio estudio fue un silbato humano, que también tenía un alto nivel de aspereza.

Sin embargo, en general, los datos de Gouzoules sugieren que los humanos son muy buenos para distinguir los gritos de otras vocalizaciones no verbales, independientemente de si son temerosos, excitados o agresivos. Lo que él y sus colegas quieren saber ahora es si podemos distinguir los significados de los gritos sin pistas contextuales. En otras palabras, ¿los gritos de miedo tienen diferentes firmas acústicas que gritos de alegría o gritos de agresión?

Gouzoules dice que su análisis inicial de los datos recopilados en su laboratorio, que aún no se ha publicado, sugiere que la respuesta es un sí calificado. Los humanos parecen ser capaces de distinguir los gritos de miedo de los gritos de agresión, pero tienen más dificultades para distinguir los gritos de miedo de los gritos de emoción.

Para obtener una mejor comprensión de los gritos positivos se requerirán más datos, que Poeppel y Gouzoules dicen que es difícil de recopilar. Ambos investigadores se basaron en una mezcla de gritos que surgieron de Internet y gritos registrados en sus laboratorios, pero esto plantea una pregunta adicional sobre cómo los humanos interpretan los gritos: ¿podemos saber cuándo alguien está fingiendo? Según una investigación publicada por Gouzoules en diciembre, no somos muy buenos para decir cuándo un grito es real o falso. De hecho, el único regalo consistente de que un grito fue falso fue que duró demasiado, pero ¿quién podría culpar a Hollywood por dedicarse al drama?

Por ahora, la investigación llevada a cabo por screamologists como Gouzoules y Poeppel todavía es exploratoria, pero puede que algún día encuentre aplicaciones en el mundo real. Gouzoules ve una promesa particular cuando se trata de problemas médicos que involucran "conductas vocales perturbadoras", como la demencia. En este contexto, saber cuándo un grito sugiere que un paciente tiene dolor ayudaría a los médicos a tratar a una persona que no puede hablar.

La investigación también puede ser útil entre los científicos de computación que están entrenando computadoras para reconocer los gritos humanos en entornos del mundo real. Este tipo de sensores inteligentes podrían, en principio, implementarse en lugares públicos para alertar a las autoridades cuando una persona está en peligro, similar a los sensores diseñados para detectar la firma acústica de los disparos. Si bien Gouzoules no ha descartado esto como una posibilidad, él dice que la gran variedad de gritos humanos dificultará que las máquinas distingan definitivamente un tipo de grito por otro. Los gritos pueden ser una forma primitiva de comunicación, pero eso no los hace simples.


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